
TPV y comisiones por cobrar con tarjeta: qué parte está limitada por ley y qué negociar
Tasa de descuento, tasa de intercambio y sus topes legales en España (0,2 % débito, 0,3 % crédito). Cómo comparar ofertas de TPV con números.
TPV y comisiones por cobrar con tarjeta: qué parte está limitada por ley y qué negociar
Si tienes un comercio, un taller o un centro de estética, cobrar con tarjeta ya no es opcional: muchos clientes no llevan efectivo. Pero cada pago con tarjeta te cuesta una comisión, y en un año sin mirarla se convierte en un gasto fijo bastante grande. Para negociarla, primero hay que entender qué estás pagando.
Las tres piezas de la comisión
La Ley 18/2014 define la tasa de descuento como lo que pagas a tu proveedor del TPV por cada cobro. Tiene tres partes:
- Tasa de intercambio: va al banco que emitió la tarjeta del cliente. Es la única limitada por ley.
- Comisión de procesamiento y del sistema de pagos: la de Visa, Mastercard y las demás redes.
- Margen del adquirente: lo que se queda tu banco o tu proveedor de TPV. Esta parte es libre y se puede negociar.
Los topes legales de la tasa de intercambio
La Ley 18/2014 fija estos máximos para los pagos en España:
| Tarjeta | Pagos de más de 20 € | Pagos de hasta 20 € |
|---|---|---|
| Débito | 0,2 % del importe, con un máximo de 7 céntimos | 0,1 % |
| Crédito | 0,3 % | 0,2 % |
Hay que tener en cuenta dos cosas:
- Los topes no se aplican a las tarjetas de empresa, como recuerda el Banco de España en su Circular 1/2015. Si muchos de tus clientes son empresas que pagan con tarjeta corporativa, esos cobros pueden salirte más caros.
- Para tarjetas de consumidores emitidas en otros países de la UE rige el Reglamento (UE) 2015/751, con topes europeos parecidos. Las tarjetas de fuera de la UE pueden costar bastante más.
Qué significa en euros
- Pago de 50 € con débito: el 0,2 % serían 10 céntimos, pero el tope deja la tasa de intercambio en 7 céntimos como máximo.
- Pago de 15 € con débito: como mucho, 1,5 céntimos.
- Pago de 200 € con crédito: como mucho, 60 céntimos.
Si tu proveedor te cobra un 1,5 % por todo, en el pago de 50 € con débito te quedas sin 75 céntimos. Solo 7 van al banco emisor, como máximo. El resto son procesamiento y margen. Esa es la parte que hay que negociar.
Los modelos de precio que te van a ofrecer
- Tasa plana: un mismo porcentaje para cualquier tarjeta, a veces con un mínimo por operación. Es fácil de entender, pero suele salir caro si tus clientes pagan sobre todo con débito.
- Tasas por tipo de tarjeta: un porcentaje para débito, otro para crédito y otro para las tarjetas de empresa o extranjeras. Pide que te lo den por escrito.
- «Intercambio más»: te repercuten la tasa de intercambio real y te cobran aparte un margen fijo. Es el modelo más transparente, pero los extractos se complican.
- Cuota fija: algunos proveedores cobran un alquiler mensual por el terminal, con las comisiones incluidas hasta cierto volumen. Calcula si de verdad llegas a ese volumen.
No te olvides de los costes que no son porcentaje: alquiler o compra del terminal, cuota de mantenimiento, comisión por devoluciones y contracargos, permanencia y penalización si te vas, y si el TPV te obliga a tener cuenta en ese banco.
Cómo comparar dos ofertas con tus datos
- Saca de tus extractos los cobros con tarjeta de los últimos tres meses: número de operaciones e importe total.
- Calcula tu ticket medio (importe total entre número de operaciones).
- Si puedes, separa los pagos con débito, con crédito y con tarjetas de empresa o extranjeras.
- Aplica a cada oferta su porcentaje, los mínimos por operación y las cuotas fijas, y pásalo a coste anual.
Con un ticket medio bajo, del estilo de una cafetería o un quiosco, pesan mucho los mínimos por operación. Con tickets altos, como en un taller o una clínica, pesa más el porcentaje. Cuando tengas el coste, la calculadora de punto de equilibrio te ayuda a ver cuánto te come del margen.
Cosas que puedes negociar
- Un porcentaje distinto para débito: es donde la tasa de intercambio es más baja.
- Que quiten la cuota del terminal si llegas a cierto volumen.
- Que no haya permanencia, o que sea corta.
- Abono diario de lo cobrado, sin retenciones.
- Si ya tienes la cuenta en ese banco, que tengan en cuenta todo lo que trabajas con ellos.
Recuerda que las comisiones bancarias son libres, pero tienen que estar publicadas y solo pueden cobrarte por servicios que hayas aceptado (Orden EHA/2899/2011, art. 3). Si en el extracto aparece un concepto que no conoces, pregunta. Y si no te lo explican, reclámalo.
No olvides el lado fiscal
Las comisiones del TPV son gasto deducible de la actividad. Los servicios financieros de cobro suelen estar exentos de IVA, así que normalmente no tendrás IVA que deducir. Guarda las liquidaciones mensuales del TPV: te servirán para justificar el gasto y para cuadrar ingresos con la contabilidad.
Qué hacer ahora
Busca tu última liquidación del TPV y calcula cuánto has pagado de comisiones en el último trimestre, y qué porcentaje supone sobre lo cobrado. Si pasa claramente del 1 % y la mayoría de tus clientes pagan con débito, tienes margen para negociar. Pide por escrito dos ofertas más con tasas separadas por tipo de tarjeta y compáralas con tu volumen real antes de firmar.
Escrito por Equipo Simplifico
Contenido divulgativo elaborado por Simplifico para autónomos y pymes. No sustituye el asesoramiento profesional: comprueba siempre la normativa vigente en las fuentes oficiales (BOE, Agencia Tributaria, Seguridad Social).


