Si tus clientes preguntan una y otra vez por precios, horarios, documentación o procedimientos, puedes automatizar parte de la atención. Funciona bien cuando las respuestas salen de información que tú has verificado y mantienes actualizada.
construye una base de preguntas frecuentes, limita el asistente a esa información, indica al cliente que habla con un sistema automático y reserva un canal humano para los casos especiales.
Ejemplo práctico
Una academia recibe 25 consultas semanales sobre horarios y matrícula. Con un asistente alimentado por su página de preguntas frecuentes resuelve unas 18 y solo las 7 restantes llegan a una persona.
Error habitual
Dejar que el asistente invente respuestas sobre precios o plazos que no están en la información que le has dado.
Hazlo con Simplifico
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Revisado con fuentes oficiales · actualizado el 20 de octubre de 2026. No sustituye el asesoramiento profesional para tu caso concreto.