Una reunión sin objetivo se alarga, se repite y rara vez termina en una decisión. Pedir un orden del día y fijar la duración obliga a preparar la conversación y te permite valorar si basta con un correo o una llamada corta. Cuando cobras por proyecto, cada hora de reunión innecesaria reduce tu margen.
incluye en tus invitaciones el objetivo, los puntos a tratar y la hora de fin, y termina cada reunión con un resumen de acuerdos y responsables.
Ejemplo práctico
Cuatro reuniones semanales de una hora que podrían durar 30 minutos suponen unas 8 horas al mes. A 40 € la hora, son 320 € de tiempo que podrías facturar o descansar.
Error habitual
Aceptar reuniones abiertas «para ver cómo va» que no terminan con ninguna decisión ni tarea concreta.
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Revisado con fuentes oficiales · actualizado el 29 de octubre de 2026. No sustituye el asesoramiento profesional para tu caso concreto.